A los pies de la sierra de Hijar en el limite de Palencia y Cantabria tenemos esta pequeña localidad la cual hoy depende administrativamente a Brañosera, que fuera el primer municipio de España.
A la entrada del pueblo tenemos un pequeño parque decorado no solo en su fuente con piedras de molino también en otros lugares del mismo, ya que en las montañas cercanas se elaboraban estas piedras. Como podemos ver no solo en las piedras de molino también en los edificios la piedra tiene un color rojizo que es propio de la piedra de la zona.
Partiendo en dos la localidad tenemos al río Camesa que como vemos tiene una indicación muy original con el nombre tallado en madera.
Su iglesia esta dedicada a San Martín Obispo que tiene un origen romanico del siglo XII. Pero en realidad se trata de una reconstrucción de los años 40 del siglo XX ya que en la revolución minera de 1934 la volaron.
Muy cercano al río en un solar particular se puede ver una antigua maquina para segar forraje de las arrastradas por animales, como unas antiguas colmenas y una vez mas piedras de molino.
También tenemos dos fuentes una de ellas con abrevadero para los animales y la otra con una bella decoración formada por dos ciervos y una representación de un nido de cigüeña.