La primera de las curiosidades que dejo no es muy importante turísticamente, pero en ocasiones no me resisto a tomar fotos de gatos. Este como vemos siguió con su aseo sin hacer mucho caso a quienes pasábamos junto él.
La segunda curiosidad es un adorno que en su interior vemos formada por dos cuadros la estrella musulmana. En recuerdo a que en esta zona se asentaron los últimos moriscos que fueron expulsados tras la sublevación de las Alpujarras por Juan de Austria, reinando su hermano Felipe II.
Las últimas son un pequeño Buda del silencio y una salamanquesa que me encontré asida a la pared de la iglesia.
Es un acto que se realiza tanto en la fiesta de la Santa Cruz como en las de agosto. El acto consiste en pasear un muñeco realizado con piel, papel y relleno de cohetes que se pasea por la localidad hasta el punto donde es quemado. El acompañamiento es con música y canticos. La pintura mas similar al muñeco que portan es la segunda.
El mural referente a la paz y el huerto vertical situado en pallets me lo encontré en el colegio.
Esta fuente situada junto a la iglesia y la plaza denominada "Fuente de San Antonio" "Chumpaneira", por la leyenda que podemos ver tiene fama de ser casamentera, ya que dice que mozo soltero con intención de casarse si bebe de su agua al instante tiene novia. Eso dice que lo aseguro un feligrés de la iglesia.
En la plaza que esta decorada con la estrella musulmana vemos lo que por extensión debe ser mas de un comercio que vende el típico tejido alpujarreño que se conoce como "Jarapa". El origen de estas telas usadas como colchas, mantas o alfombra era el reciclado de viejas prendas a desechar por eso su colorido. En la actualidad el material con que se realizan es lana o algodón.















Bom dia meu querido amigo Tomás. Obrigado pela aula de história. As fotos ficaram maravilhosas. As que eu mais gostei, foram as dos três murais. Grande abraço do Brasil.
ResponderEliminarTomás, qué paseo tan entrañable por Pampaneira nos regalas. Me ha encantado cómo conviertes cada detalle (el gato despreocupado, los símbolos moriscos, el Buda silencioso o la pequeña salamanquesa) en pequeñas historias que amplían la mirada sobre el lugar. Las tradiciones locales, como ese curioso “entierro de la zorra”, aportan un contexto que enriquece aún más tus fotografías. Y la fuente casamentera (con su leyenda tan simpática), pone el broche perfecto a este recorrido lleno de vida y memoria. Gracias por mostrarnos siempre lo que otros pasarían por alto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Encantam-me estas fotografia de pormenores de Pampinera...
ResponderEliminarTens muito talento, amigo Tomás.
Dias bons e felizes.
Saludos
------
Encantam-me estas fotografia de pormenores de Pampinera...
ResponderEliminarTens muito talento, amigo Tomás.
Dias bons e felizes.
Saludos
------
Estas fotos son más familiares y se sienten como máa confortables...Me encantan
ResponderEliminarPampaneira looks like such a fascinating place to wander through! I love that you included the cat. I’m a total sucker for a "local" cat who couldn't care less about the tourists. The "burial of the fox" tradition sounds so unique, and honestly, that matchmaker fountain legend is hilarious; I wonder how many single men have tested it out! Those vibrant "Jarapa" fabrics really do brighten up the whole square.
ResponderEliminarI actually just shared a new post as well, and I'd love for you to take a look! www.melodyjacob.com
Beautiful photos, Tomas. So nice to see the cat 🐈 the gecko and the artwork.
ResponderEliminarMe gustaron las pinturas del zorrito. Te mando un beso.
ResponderEliminarYour observations weave everyday details with layers of history and ritual, showing how animals, symbols, legends, and humble objects quietly preserve the Alpujarras’ memory
ResponderEliminarBonjour Monsieur
ResponderEliminarJ'adore vos clichés ! bravo pour tout ce travail !
Je me suis permise de vous suivre .
Respectueusement ,
Veronique
Creo que te había dejado un comentario. Un bonito paseo. Besos.
ResponderEliminarCheio de encanto e olhar atento.
ResponderEliminarEssas curiosidades revelam Pampaneira longe dos roteiros óbvios, mostrando a alma do lugar nas pequenas coisas. O gato indiferente, entregue ao próprio ritual, traz uma cena cotidiana e terna, dessas que só quem observa com calma consegue perceber. Já o adorno com a estrela muçulmana resgata uma memória histórica profunda, lembrando a presença morisca e as marcas que o tempo não conseguiu apagar.
O contraste entre o pequeno Buda do silêncio e a salamanquesa na parede da igreja é delicioso: símbolos distintos convivendo naturalmente, como se Pampaneira acolhesse todas as crenças e formas de vida com a mesma serenidade.
As pedras pintadas com raposas e a explicação sobre o “enterro da zorra” são um dos pontos mais curiosos do texto. Essa ligação entre arte popular, festa, tradição e simbolismo dá vida às ruas e transforma simples murais em memória coletiva. O mural da paz e o horto vertical na escola reforçam essa ideia de comunidade viva, consciente e criativa.
A Fonte de San Antonio acrescenta um toque de lenda e encanto popular — dessas histórias que atravessam gerações e fazem sorrir quem lê. E o encerramento com as jarapas fecha o relato com cor, tradição e identidade, mostrando como o reaproveitamento virou arte e símbolo cultural.
É um texto que encanta justamente por isso: porque olha para o detalhe, respeita a história e encontra beleza onde muitos apenas passam. Uma verdadeira coleção de pequenas maravilhas de Pampaneira.
SAUDAÇÕES