Este museo que nos recuerda lo importante que fue el cultivo de la caña de azúcar en esta zona de la costa granadina, se comenzó a fraguar cuando en el año 1990 en la parte posterior del edificio conocido como "casa de la Palma" en una prospección arqueología se encuentran los restos de una antigua azucarera.
Algo que te explican es que el cultivo de la caña de azúcar no fue uno de los cultivos traídos de América (como patatas, maíz, tomates y otros) si no que se llevo desde España. Como nos dijeron y nos demostraron en ese pequeño parterre para la reproducción de la caña lo único necesario son cañas maduras y sembradas en el suelo ya que de las uniones sale una nueva caña.
Esta anécdota no nos la contaron pero le escuche en una ocasión. Los protagonistas fueron un agricultor que cultivaba caña y el rey Balduino de Bélgica, cuya esposa Fabiola era española y gustaban pasar sus vacaciones en la zona de hecho el murió en la vivienda que poseían en una localidad dependiente de Motril. Eran final de los años 60 o principios de los 70 del siglo pasado cuando en uno de los paseos matutinos que solía realizar el rey cuando este se encontró con el agricultor y al verle este sin ninguna escolta le dijo "ten cuidado por donde vas que esto esta lleno de civiles (nombre que se da a los miembros de la Guardia Civil) porque están los fabiolos", el rey le dio las gracias por el aviso y continuo su paseo.
La corta de la caña, que en la zona denominaban zafra, se realizaba entre los meses de febrero y marzo dependiendo de variedad. En un principio se realizaba con una hoz como la que vemos sobre el burro y mas tarde con las herramientas que vemos sobre el tronco que alguien trajo desde Australia, al tener un mango mas largo que la hoz hacía el trabajo mas llevadero.
Las cañas debían ser limpiados de cabos y hojas en una tarea llamada "monda" y se llevaba de la plantación al ingenio a lomos de burros o mulos.
El lugar donde se traían desde la finca y guardaban las cañas una vez mondadas se denominaba "palacio de las cañas".
La labor que estaría realizando el operario representado por un maniquí es la de trocear la caña. Con esta labor se facilitaba su molienda en los molinos de piedra vertical (el que vemos en la foto que sigue al asno porteando caña), algo que se dejo de hacer una vez se comenzaron a usar los de rodillos que son les que le siguen al anterior.
Junto al tronco que servía al operario para trocear la caña se puede ver una espuerta. El llenado de 80 espuertas se denominaba tarea y el peso total de este numero de espuertas estaba entre las 480 y 520 arrobas. Sabiendo que la arroba castellana equivalía a unos 11, 5 kgs cada tarea representaba entre 5520 y 5960 kgs. Cuando se comenzaron a usar los molinos de rodillos la tarea se denomino cuando se molían ese numero de cañas.
El molino de la foto superior se le conocía como de tahona siendo una adaptación del molino de aceite, en un principio eran tiradas por personas, mas tarde por animales y poco antes de ser desechadas por agua.
Cuando en el siglo XVI se comenzó a cultivar en tierras americanas se introdujo el molino de tres mazas verticales tiradas por animales o hidráulicas. Esta innovación tecnológica los expertos difieren sobre su origen; unos le dan un origen europeo y otros asiaticos.


















Veo que has hecho una buena visita por un excelente lugar de Andalucía.
ResponderEliminarEspero que te hayas gustado de lo que has visto en mi comunidad aitonómica.
Que tengas un buen día.
¡Hola, querido Tomás! Vaya entrada más fascinante, completa e ilustrativa nos traes hoy sobre el Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar en Motril.
ResponderEliminarEs impresionante la de detalles históricos y técnicos que nos desvelas, desde el origen español del cultivo llevado hacia América hasta el minucioso proceso de la zafra, la monda y el pesaje en arrobas. La anécdota popular del agricultor con el rey Balduino de Bélgica advirtiéndole de los "fabiolos" es sencillamente genial, de esos recuerdos con sabor local que le dan un toque entrañable a la historia. Y qué sobrecogedor el dato de los peligros en los molinos de rodillos y los machetes en las plantaciones de la época; un recordatorio de lo dura que era esta industria.
Un recorrido cultural magnífico para comprender la riqueza patrimonial de la costa granadina.
Muchísimas gracias por compartir este trabajo de divulgación tan ameno y bien documentado.
¡Un abrazo muy fuerte, Tomás, y feliz miércoles!
Um museu muito interessante.
ResponderEliminarBrilhante a reportagem fotográfica bem como todas as devidas explicações.
Abraços
Beautiful photos and details of this fascinating museum, Tomas!
ResponderEliminarLindo museo. Te mando un beso
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