Lo primero que se suele usar al entrar en los templos son las pilas donde mojar los dedos para santiguarse, lo que se suele llamar "tomar agua bendita" ya que se bendice ese agua en la vigilia pascual.
Cuando nos colocamos en el centro mirando hacia la cabecera vemos su bello retablo renacentista presidido por la imagen sedente de la Virgen. En el resto del retablo vemos pinturas e imágenes de la vida de la Virgen y también hay imágenes de otros santos.
En el camino podemos disfrutar fijándonos en los capiteles y al llegar a la cabecera disfrutar del pulpito con su tornavoz.
Al girar la vista vemos a los pies el coro junto al que podemos ver libre el estrado donde pudo haber un órgano.
En los laterales tenemos unas capillas secundarias con bellos aunque no tanto como el retablo mayor.
Al elevar la vista podemos disfrutar de las bóvedas que fueron lo ultimo en ser construidas en el siglo XVIII.
De la desaparecida iglesia de San Miguel procede este Cristo Crucificado conocido como "Cristo de San Miguel". Este Cristo según la leyenda al pasar con la imagen junto aquel templo se hizo tan pesado lo que entendieron que quería quedarse en aquel templo.
Esta pila bautismal de estilo románico ojival del siglo XIII procede de la antigua iglesia sita en este mismo lugar.

























































