En mi reciente visita a la ciudad de Toledo me interese por si había algún lugar destinado a la participación de esta ciudad en la revuelta que las ciudades de la corona de Castilla a la llegada de Carlos I que no solo llego rodeado de una corte formado por solo flamencos, también subió de forma exponencial los impuestos para lograr ser coronado del Sacro Imperio Romano Germánico algo que logro como Carlos V.
Me informaron que había dos estatuas en dos plazas distintas. La primera que os dejo es la Plaza Padilla.
En esta plaza estaba situada la casa del que fuera del principal jefe comunero no solo de la ciudad si no en general. Su nombre de pila era Juan López Padilla y Dávalos pero paso a la historia como Juan de Padilla y que fue decapitado el día 24 de abril de 1521 al día siguiente de la batalla de Villalar donde fueron derrotados.
Hoy no se conservan su casa no por los siglos si no porque Carlos I ordeno su demolición y no se ha vuelto a construir sobre el solar.
En su mano izquierda vemos dos grilletes abiertos algo que me supongo el autor quiso simbolizar su lucha por la libertad.
La segunda de las estatuas esta dedicada a la viuda de Juan Padilla, María López de Mendoza y Pacheco que paso a la historia como María Pacheco, la estatua fue realizada por el mismo escultor de la de su esposo. Fue situada en la calle Horno de Bizcochos situada junto al Alcázar el 2 de diciembre de 2025. El Alcázar fue el ultimo lugar donde siguió dirigiendo a los comuneros de la ciudad hasta febrero de 1522 antes de partir al exilio portugués donde murió en Oporto el año 1531 donde se encuentra enterrada en el claustro de su catedral.
Aunque su apellido Mendoza la denota como formante de la por entonces influyente familia Mendoza. Aunque su padre no era de la línea predominante de la familia, cuyo nombre era Iñigo López de Mendoza y Quiñones (al que apodaron el Gran Tendilla por de su titulos) fue nombrado por los Reyes Católicos alcalde perpetuo de la Alhambra residiendo en el palacio que perteneció a Yusuf III donde nació María.
Decir que miembros de su familia mas cercana estuvieron muy próximos al rey Carlos I intermediaron ante el rey pero no lograron que la indultara y permitir volver a España, ni de muerta para descansar junto a los restos de su esposo.
En tierras portuguesas vivió de la caridad del arzobispo de Braga primero y hasta el final de sus días del Obispo de Oporto.














No hay comentarios:
Publicar un comentario