Anteriormente existió una ermita dedicada a la Virgen de los Valles por parte de los monjes de San Guillermo hasta el siglo XIV.
A mediados del siglo XV Don Diego Prado encuentra la imagen de la Virgen y para su culto decide hacer un altar.
El actual santuario de estilo renacentista se comenzó a construir a principio de siglo XVII bajo la dirección del maestro Domingo de la Lastra. Lo primero que se construyo fue el templo añadiéndose posteriormente el pórtico sur, su torre campanario y el añadido donde se aloja el camarín.


















































