Lo primero que muestro es un edificio que hasta se instalo el sistema de agua a domicilio y llegaron a los domicilios esas maquinas llamadas lavadoras que tanto facilitaron el lavado de la ropa, este edificio llamado lavadero publico evito a las mujeres ir a lavar a los ríos o arroyos. Como vemos esta cubierto de forma similar a los tinaos, con ello apaciguaban el frío de los inviernos alpujarreños que suponía una doble mejora ya que no tenían que romper el hielo ni soportar la intemperie.
El agua se distribuía por ese canal en el que supongo colocarían presas con el fin de llenar las pilas de lavado. Vemos que cada pila dispone de dos desagües de los cuales supongo que el situado a media altura ayudaba a la renovación parcial del agua y el inferior para el vaciado total.



















La imagen del paisaje me gusto mucho. Te mando un beso.
ResponderEliminarThis trip yielded some interesting photos.
ResponderEliminar(ꈍᴗꈍ) Poetic and cinematic greetings.
💋Kisses💋
You capture how this Arab-influenced village wove ingenuity into daily life
ResponderEliminarTomás, qué recorrido tan interesante por Pampaneira. Me ha gustado especialmente la explicación del lavadero y de los terraos, porque ayudan a entender cómo la gente se adaptó al clima y a la vida en la Alpujarra. También esas calles estrechas, con sus canales, conservan un aire antiguo que siempre atrae. Gracias por compartir estas imágenes y por contarnos la historia que hay detrás de cada rincón. Un saludo afectuoso.
ResponderEliminarDays before washing machines must have been hard.
ResponderEliminarBeautiful captures, Tomas.
Me encantan tus fotos de hoy porque muestran estampas cotidianas de un pueblo cualquiera, y a mí me chiflan esas callejuelas, casitas pintadas, todo pintoresco... Se parece a la Judería aquí en Córdoba! Como siempre preciosas!
ResponderEliminarAgradeço a excelente reportagem.
ResponderEliminarO pormenor dos telhados rasos é particularmente muito interessante...
Tem uma boa semana, Tomás.
Saludos
~~~
Me ha encantado saber de esta fábrica de Bayer en España, ya que sabía algo de ella pero en Alemania. Muy curioso lo de que el ácido de la Aspirina, solo se fabricara aquí.
ResponderEliminarEn cuanto a las fotografías, todas preciosas, hay algunas que por la blancura de sus fachadas y las floridas macetas, parece que están tomadas en las provincias de Cádiz o de Córdoba.
Un abrazo, Tomás, y me ha gustado mucho esta entrada.
Que precioso reportaje Tomás, me gusta muchísimo es un pueblo muy bonito. Por Extremadura también tenemos muchos pueblos con esos canales. Besos.
ResponderEliminarQue relato encantador e cheio de sensibilidade histórica.
ResponderEliminarA forma como descreves a lavanderia pública revela um profundo respeito pela vida cotidiana de outras épocas, especialmente pelo papel das mulheres e pelas soluções engenhosas criadas para enfrentar o clima rigoroso da Alpujarra. Esse espaço, que hoje pode parecer simples, surge no teu texto como um verdadeiro avanço social, trazendo conforto, dignidade e proteção contra o frio intenso dos invernos.
A explicação sobre a distribuição da água e o funcionamento das bacias mostra um olhar atento aos detalhes técnicos, transformando a observação em aprendizado. Nada passa despercebido — tudo é pensado, imaginado, reconstruído com curiosidade e cuidado.
A menção aos “terraos” feitos com launa é particularmente interessante. Esse contraste entre a altitude, a neve e os telhados planos quebra expectativas e evidencia a sabedoria da arquitetura tradicional, perfeitamente adaptada ao ambiente. Assim como as ruas estreitas de origem árabe e os canais de água que cortam o centro das vias, trazendo frescor no verão e revelando uma herança cultural viva e funcional.
É um texto que passeia pela história, pela arquitetura e pela vida simples, conduzido por um olhar atento e afetuoso. Lendo, quase caminhamos contigo por Pampaneira, sentindo o frio do inverno, a frescura das ruas e a beleza silenciosa de um lugar que guarda memórias em cada pedra.
SAUDAÇÕES