En la parte interior del pórtico de entrada vemos como conserva la policromía no solo las arquivoltas también el tímpano donde vemos una Virgen sedente.
La relación de obras es la siguiente; una Trasfiguración y una Presentación del Niño realizadas entre 1559- 60, las siguientes obras son los cuatro evangelistas, San Andrés y Santa Ana la Virgen y el Niño todas ellas realizadas entre 1550 y 1560.
La relación de obras es la siguiente; San Juan Bautista, La escala de Jacob, San Juan Evangelista en la isla de Patmos y El Buen Pastor.
La pintura anterior olvide tomar foto del cartel por lo que no puedo dejar datos.
El conjunto compuesto por Santa Ana, la Virgen y el Niño realizado en madera policromada por Alejo de Vahía el año 1500. Alejo de Vahía fue un escultor gótico de posible origen alemán que entre los años 1487 y 1510 estableció su taller en la localidad palentina de Becerril de Campos desde la que realizo un buen numero de trabajos en la zona.
El siguiente bajo relieve realizado en madera policromada que en un principio estaba destinada a estar el el altar mayor fue realizado entre los años 1505 y 1507 por Felipe Bigarny.
Este escultor nacido en Langres localidad francesa de la Borgoña, en el año 1498 se asienta en Burgos durante una peregrinación a Santiago donde comienza a trabajar en España.
En la siguiente caja podemos ver un retrato de Carlos I, pero no un retrato normal si no anamórfico, pero para verlo debemos mirar por la mirilla del lateral. Realizado en el siglo XVI en madera policromada.
De esa cabeza de Cristo con pelo humano recuerdo una anécdota en una vista anterior en que coincidí con un grupo guiados por un sacerdote si se parecía a un yacente del convento de las Claras. Le pregunte que si le crecía el pelo como aquel, a lo que me contesto que de momento no llamaron al peluquero.
Con esto finalizo el recorrido que realice por la catedral palentina el año pasado. Si deseáis ver otras publicaciones sobre esta visita las podéis ver desde noviembre del 2025.























A publicação feita mostra toda a riqueza interior da referida catedral.
ResponderEliminarBom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Más que joyas el contenido de esta sala capitular veo yo un auténtico y valiosísimo tesoro, difícil de igualar, y ante el que me quito el sombrero.
ResponderEliminarHe disfrutado muchísimo viéndolo a través de tus fotografías, y por el enriquecedor texto que las acompaña. Gracias, Tomás.
Un abrazo.
A remarkable conclusion to your tour of Palencia Cathedral, bringing together centuries of Spanish religious art
ResponderEliminarTomás, qué placer acompañarte en este recorrido por la sala capitular, porque lo que muestras aquí es, como bien dice Manuel, un auténtico tesoro difícil de igualar. Desde la policromía del pórtico de entrada, que aún conserva su fuerza original , hasta ese San Sebastián de El Greco fechado en 1577 , cada obra parece abrir una ventana distinta a la historia del arte español. Impresiona también el díptico de Pedro Berruguete de 1490 y las tablas de Juan de Villoldo, con esa serie de evangelistas y escenas realizadas entre 1550 y 1560 . Y qué decir del conjunto de Santa Ana, la Virgen y el Niño de Alejo de Vahía, tan delicado y tan vivo pese a sus más de cinco siglos . Los tapices flamencos del obispo Fonseca y el retablo de San Jerónimo completan una sala que, como bien señalas, reúne siglos de arte y devoción en un mismo espacio . Gracias por este recorrido tan bien documentado y por la pasión con la que das a conocer el patrimonio de Palencia.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Tomás.
Que maravilha poder contemplar tantas preciosidades reunidas na Sala Capitular da Catedral de Palência!
ResponderEliminarCada obra parece guardar um fragmento da história, da fé e da extraordinária sensibilidade dos artistas que lhes deram vida.
Fiquei especialmente encantada ao perceber a riqueza e a diversidade desse acervo, que reúne pinturas, esculturas, baixos-relevos, tapeçarias e obras de diferentes períodos.
É impossível não sentir admiração diante de tamanha beleza, sobretudo sabendo que entre essas preciosidades se encontra uma obra de El Greco, retratando o martírio de São Sebastião.
Visitar e conhecer espaços assim é muito mais do que admirar obras antigas: é fazer uma viagem no tempo, deixando-me envolver pelas cores, pelos detalhes, pela espiritualidade e pelas histórias silenciosas que cada peça parece sussurrar.
A Sala Capitular de Palência é, sem dúvida, um verdadeiro tesouro artístico e histórico, daqueles lugares que nos fazem parar, olhar com calma e agradecer pela oportunidade de contemplar tanta beleza preservada através dos séculos.
SAUDAÇÕES
BOM FINAL DE SEMANA
Bellas pinturas. Te mando un beso.
ResponderEliminarRecuerdo haberla visto. Por mis archivos debe de haber una colección de imágenes de esa catedral.
ResponderEliminarFeliz domingo.
Tomás,
ResponderEliminarMaravilhosas imagens e
cheia de cores, fé em detalhes.
Bjins de ótima nova semana.
CatiahôAlc.
Qué enorme trabajo has compartido, fotografías muy hermosas, gracias Tomás porque me permites descubrir lugares desconocidos para mi.Abrazo!!
ResponderEliminarMe fascinaron los tapices que representan escenas bíblicas. Seguí tus publicaciones sobre la catedral de Palencia; hiciste un trabajo magnífico al presentar este monumento único. Gracias y un cordial saludo.
ResponderEliminarPreciosas obras de arte tiene la catedral, puede que pronto vaya a verla. Besos.
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