Las empresas mineras disponían de talleres propios en los que reparaban o realizaban nuevas piezas para la maquinaria que utilizaban y para ello disponían de talleres. El que a continuación vemos perteneció a la empresa HULLASA, de Minas de Teverga que finalmente se integran en la empresa publica HUNOSA.
Las maquinaria que se ve creo fuera puntera hace mas o menos 100 años por lo que parece pero bien sentado dejaron su impronta para maquinas actuales. Al contario que las actuales vemos que funcionaban movidas por unas poleas que mediante unas correas las unían a un único mecanismo que las ponía en movimiento según las necesidades de los operarios.
















El Taller de Ajuste del Museo de Minería en El Entrego refleja la importancia del trabajo artesanal e industrial en la historia local. Explorar estos espacios permite comprender mejor la cultura minera y valorar la herencia técnica y humana que dejaron generaciones anteriores. Una Feliz Pascua para todos, con mucha alegría y momentos especiales.
ResponderEliminarBesitos,
Daniela Silva 🩷
Alma Leve
Gostei muito de ver as fotos, porque a minha família é de uma região mineira do sul de Portugal.
ResponderEliminarInfelizmente, nunca tive oportunidade de descer a uma mina.
Saludos, feliz Abril.
Tomás, qué entrada tan interesante y bien documentada. Este Taller de Ajuste del Museo de la Minería en El Entrego es una auténtica cápsula del tiempo. Las fotografías permiten apreciar con claridad la robustez de aquellas máquinas que, aunque hoy nos parezcan rudimentarias, fueron auténtica vanguardia hace un siglo. Me ha llamado mucho la atención el sistema de poleas y correas movidas desde un único motor: un ejemplo perfecto de cómo la ingeniería de la época resolvía necesidades complejas con soluciones ingeniosas y muy eficientes.
ResponderEliminarLa selección de herramientas —el torno, la sierra mecánica, el taladro de columna, la devastadora, la cepilladora y esa posible fresadora primitiva— muestra muy bien la variedad de trabajos que se realizaban en estos talleres. No solo reparaban piezas, sino que eran capaces de fabricarlas desde cero, algo fundamental para la actividad minera de entonces. Y la presencia de la máquina de vapor como corazón del conjunto añade un toque histórico precioso, recordándonos cómo era el día a día antes de la electrificación.
Me ha gustado también el contexto que aportas sobre HULLASA y su integración en HUNOSA, porque ayuda a situar este espacio dentro de la historia industrial asturiana. Y los comentarios de Daniela y Alma completan muy bien la entrada: uno desde la mirada cultural y otro desde la memoria familiar, lo que demuestra que tus publicaciones siempre despiertan recuerdos y conexiones personales.
Gracias por seguir compartiendo estos rincones del patrimonio industrial, que tantas veces pasan desapercibidos. Tus fotos y explicaciones no solo informan, también preservan la memoria de un trabajo duro y esencial. Un fuerte abrazo.
Muy interesante el que toda esta maquinaria se haya podido preservar del paso del tiempo y tenga ahora un uso útil a través de la conformación de este museo.
ResponderEliminarSaludos
Fantastic photos of this machinery, Tomas!
ResponderEliminarIt’s striking how that old workshop—once part of HULLASA and later absorbed into HUNOSA—captures the transition from steam-driven ingenuity to the foundations of modern industrial machinery.
ResponderEliminarLindas maquinas. Te mando un beso.
ResponderEliminarInteresante reportaje Tomás, después de un largo tiempo disfruto de tus entradas
ResponderEliminarUn abrazo
Es impresionante el ver y saber como con un solo motor, y a base de poleas y correas se podía mover toda la maquinaria para las necesidades de una gran industria minera.
ResponderEliminarImagino que era en esa época las gran y más novedosa tecnología que existía.
Preciosas las fotos.
Un abrazo, amigo Tomás.
Witaj Tomas. Naprawdę bardzo ciekawe zdjęcia i historia muzeum. Często odwiedzam nasze muzea w Krakowie. Pozdrawiam z Polski.
ResponderEliminar