En la zona que pudo ser mas residencial nos encontramos descubierto la zona que ocuparon los baños y una construcción militar.
Los primeros de época nazarí siguen lo que fueron antes los baños andalusí y mucho antes los romanos.
Estos se componen de una zona seca que era la entrada a los mismos y una húmeda. En esta ultima tenemos una zona fría seguida de una zona templada y por fin una zona caliente.
Este recinto perimetrado por gruesos muros bien pudo se utilizado como almacén o como dormitorio de las tropas allí destinadas ya en épocas mas modernas entre los siglos XVI y XVIII.
Desde sus murallas, almenas y torres disponemos de unas vistas inmejorables de la costa, distinguiendo a simple vista hacía el oeste la vecina localidad de Almuñécar y al este, aun sin ver en las fotos, la costa de Motril.
Entre el mar y el montículo sobre el que se asienta la Alcazaba y el primitivo núcleo de población se encuentra la fértil llanura que formo los depósitos de material que arrastro el río Guadalfeo. Dichos depósitos no solo alejaron el mar del montículo, que incluso el peñón que era un islote hoy parte su playa en dos. Esa llanura hoy poco a poco va siendo ocupada por edificaciones de uso principalmente turístico.
Mirando hacía el interior vemos como poco a poco el terreno se va ondulando cada vez mas formando las sierras Penibéticas cuya zona mas alta es Sierra Nevada con alturas que superan los 3000 ms. De estos vemos el Pico Veleta con 3390 msnm que es la segunda montaña mas alta de la península. El la que por cierto aun vemos un poco de nieve y era la ultima semana de mayo.






















Un recorrido fascinante, Tomás. Qué bien explicas la estructura de los baños y la función de cada espacio, enlazando épocas y culturas con tanta naturalidad. Las vistas desde la Alcazaba son realmente privilegiadas: costa, llanura y montaña dialogando en un mismo paisaje. Me ha gustado especialmente cómo destacas la transformación del entorno y la presencia imponente de Sierra Nevada al fondo.
ResponderEliminarGracias por acercarnos, una vez más, a la historia viva de nuestros rincones.
Excelente reportagem fotográfica, quer da aerea dos banhos, quer da incrível vista à partir da Alcazaba.
ResponderEliminarAbraços
Me gustan las imágenes del mar. Te mando un beso
ResponderEliminarTomas!
ResponderEliminarEstou aqui lendo sua publicação e
pensando: Meu Deus! Como ele
tem tanto material lindo e que
nos chama atenção?
Linda matéria!
Obrigada sempre por
compartilhar.
Bjins de ótima semana nova.
CatiahôAlc.
Agradecer este magnífico reportaje amigo, esas vistas que se divisan desde allí y esas explicaciones con todo detalle de la Alcazaba.
ResponderEliminarFeliz semana.
Saludos.
TOMAS
ResponderEliminarACHO QUE NUNCA FALEI O QUANTO ADMIRO SEU BLOG.
SUA DEDICAÇÃO, E A BELAZE COMO VOCÊ FAZ AS NARRATIVAS CORRESPONDENTES.
É SEMPRE UM PRAZER VIR AQUI!
Outro texto rico e envolvente.
Teu olhar conduz o leitor por cada espaço da Alcazaba com clareza, respeito histórico e sensibilidade. Não é apenas uma descrição arquitetônica: é quase uma caminhada guiada no tempo, onde percebemos as camadas de civilizações que ali passaram — romanos, andalusíes, nazaríes — deixando marcas silenciosas, porém poderosas.
A forma como explicas os banhos, suas zonas e funções, revela cuidado e conhecimento, enquanto as descrições das construções militares e do aljibe nos fazem imaginar a vida cotidiana, a resistência e a adaptação ao longo dos séculos. Tudo é narrado com sobriedade e encanto.
E quando o texto se abre para a paisagem… ele respira
As vistas da costa, o diálogo entre mar, rio e montanhas, e a presença majestosa da Sierra Nevada criam um contraste belíssimo entre história e natureza viva. A menção à neve ainda presente no final de maio é um detalhe poético que fecha o relato com delicadeza.
Um texto que informa, encanta e convida à contemplação. Dá vontade de estar ali, olhar ao redor e sentir o peso e a beleza do tempo.
ABRAÇOS